Cierra los ojos un segundo y piensa en un "coleccionista de arte". Es muy probable que te hayas imaginado a alguien con traje o a una chica con un outfit súper aesthetic, compartiendo fotos de las piezas impagables que presume de su colección.
Esa imagen tiene poco que ver con cómo la mayoría de la gente empieza a coleccionar.
Es mucho más simple.
Primero y lo más importante: NO necesitas ser millonario, ni experto, ni tener que ser un experto para saber que lo que compras va a costar más en 37 años. Solo necesitas empezar por una pieza que te guste.
Por eso vamos a decirle a estos tres mitos que dejen de engañar a todxs los que queremos tener cosas cool en casa.
Mito 1: "El arte de calidad siempre es caro"
El más grande de todos.
Sí, existen subastas donde algunas obras se venden por cantidades de dinero que ni nosotros, ni tú, ni nadie tiene. (Tío Richi, si ves esto, compra en Pieza Cabeza).
La realidad es que hay muchísimos artistas talentosos, con obras increíbles, a precios que están a toda madre, que lo único que quieren es que sus piezas lleguen a más y no a menos.
Calidad no es sinónimo de miles de millones de pesos. Calidad significa que la obra está bien ejecutada, que el material es bueno, sustentable y que sale de la cabeza de alguien que sabe lo que está haciendo.
Eso lo puedes encontrar en piezas de $500 tanto como en piezas de $30,000.
Mito 2: "Solo los coleccionistas compran arte"
Aquí hay otra confusión: pensamos que para comprar arte primero tienes que convertirte en "coleccionista". Como si hubiera un momento exacto en el que recibes tu diploma, te dan una tarjeta VIP y de pronto ya sabes distinguir entre un Picasso y el cuadro que pintó tu primo en la primaria.
Pero no.
Todo coleccionista empezó exactamente igual: comprando una pieza porque le gustó.
Y cada vez es más común que personas que no saben nada de arte compren piezas simplemente porque conectaron con ellas.
Porque les gustó. Porque les recordó algo. Porque se vería increíble en su sala. O porque, simplemente, se les hizo muy chida.
No necesitas una colección de 47 piezas para decir que algo te gusta.
Mito 3: "Comprar arte es un gran compromiso"
A veces pensamos que comprar arte es una decisión para toda la vida. Como si escogieras una pieza y automáticamente tuvieras que amarla durante los próximos 40 años.
Spoiler: no.
Puedes empezar pequeño. Un print, una pieza textil, un objeto que te guste o una obra que simplemente te haga decir "esta queda hermosa aquí a lado de mi refri".
No tienes que comprar la pieza más importante de tu futuro museo familiar.
Y sí, tus gustos van a cambiar.
Hoy puedes amar algo y en cinco años estar obsesionado con otra cosa. Está bien. Tu colección puede crecer, cambiar y hasta contradecirse.
Como casi todo lo demás en la vida.
Coleccionar a tu propio ritmo
La verdad es que no existe una manera correcta de coleccionar arte.
Puedes comprar una pieza al año, tres en un mes o ninguna durante seis meses porque quisiste ir a un concierto o porque era más importante cambiar tu lavadora.
Puedes empezar sin tener la más mínima idea de qué estás buscando y descubrirlo sobre la marcha.
No hay examen. No hay certificado. Solo hay piezas que te gustan y el espacio que quieres llenar con ellas.
Cómo Pieza Cabeza te ayuda a dar el primer paso
En Pieza Cabeza creemos que el arte no debería sentirse como un club al que tienes que demostrar que perteneces.
Por eso trabajamos con artistas reales y piezas para distintos presupuestos y gustos.
Desde prints con los que puedes empezar hasta piezas más grandes que, quién sabe, algún día podrían convertirse en la pieza favorita de tu casa.
Entra, explora, encontrar algo que te guste y empieza por ahí.
Tu primera pieza está más cerca de lo que crees
No tienes que esperar a saber más de arte ni tener un presupuesto de galería.
A veces basta con verla y pensar:
"La quiero aquí y allá"
Así que explora Pieza Cabeza y encuentra esas piezas.
No tienes que convertirte en coleccionista hoy.
Pero quién sabe, igual y aquí encuentras algo que en un futuro cercano o lejano te haga convertirte en uno de ellos.